19 nov. 2011

なりたくて, なれなくて~♥

Y entonces, bajo aquel espeso manto de estrellas, entre las cientos de velas que iluminaban cuanto podía abarcar con la vista, ahí comprendí que lo importante era lo que me dictara mi corazón. 
En cuanto lo miré a los ojos, vi en ellos la honestidad. Suspiré, sonreí y me dejé llevar por el ritmo de la música que nos envolvía con suavidad, mientras el resto del mundo desaparecía a nuestro alrededor. 
Me cobijé en su calor, me resguardé de todo el daño. Aferrada a él siempre estaría a salvo, de eso no me cabía la menor duda.