23 nov. 2011

愛してヴァンパイア♥

Se limpió los labios con el dorso de la mano sin quitarme la mirada ni un instante. Sus ojos rojos, refulgentes entre la oscuridad de la noche, mostraban satisfacción, salvo un travieso  brillo que delataba su ya mermada pero aún presente sed. El brillo de sus colmillos hacía resaltar el rojo carmesí de mi sangre... tan fresca... tan efímera ahora. 
Empecé a intentar rememorar el cómo había llegado hasta este punto, el renunciar a todo por una eternidad junto a él... y entonces lo sentí. Sentí el calor... el fuego... era abrasador. 
Pero... simplemente me limité a pensar que traspasar las barreras de la mortalidad tenía un precio...