15 mar. 2012

Falling Slowly...


Creía saberlo todo. Creía adivinar lo que pasaba por tu mente. Ilusa… ocultabas mucho más de lo que creía.

Por ahora, olvidemos el pasado, afrontemos el futuro con esperanza. No te preocupes por mí, todas las heridas cicatrizan con tiempo y calma. Incluso éstas.

Cogeré la vieja barca en la que nos dimos nuestro primer beso y navegaré a través del lago hasta perder la razón, el sentido de la orientación, el del tiempo, puede que también incluso la cordura. Volveré a la orilla siendo otra persona. El viejo yo, el yo que aún te amaba, se quedará en lo más profundo de aquel lago de cristalinas aguas, en el que me decías que jamás me abandonarías, pasara lo que pasase.

Rasgaré las desvencijadas cuerdas de aquella vieja guitarra que nos propusimos arreglar. Tu firma en ella ya está medio borrada. Me confieso culpable de ello. Sin darme cuenta la repasaba con los dedos durante horas, cuando aún no lograba acostumbrarme a tu ausencia.  Vuelve pronto para que puedas arreglarla antes de que desaparezca por completo.

Acabaré con las noches de insomnio… en cuanto deje a mi antigüo yo en el fondo de aquel lago.

«I don’t know you, but I want to… all the more for that…»

Aún te espero. Siempre te esperaré. Y cuando vuelvas, lo sentiré. En cuanto nuestras miradas vuelvan a cruzarse. Te esperaré toda la vida, hasta que decidas regresar… hasta que decidas despertar.