10 mar. 2012

I choose you for the rest of my life



Tiré de la manta y cerré los ojos con una amplia sonrisa que no había manera de quitar. 
Sentía tu respiración a mi lado, suave, calmada... me relajaba, me acunaba. 


Una caricia en la mejilla, en el pelo. Sonríes también, puedo sentirlo. 
Rozas suavemente tus labios con los míos pensando que ya estoy dormida y probablemente no lo recuerde mañana.
No diré nada, será nuestro pequeño secreto.


Gracias. Gracias por ser impaciente y no esperar más. 


Exhalo mientras me acurruco bajo la manta, tapándome hasta la nariz con ella.
Siento como te terminas de acostar a mi lado. Tu respiración se relaja, tomando un ritmo constante y acompasado, más lento. ¿Eso es un ronquido? Río ante la posibilidad. También por ternura.


Y es entonces cuando me doy cuenta de que así es como quiero dormirme todas las noches durante el resto de mi vida. 


Mañana despertaré primero para poder verte dormir. Prometido.


Dulces sueños.