20 mar. 2012

Send me all your angels now...

Risas. 
Miradas.


Silencio.


El tiempo acaba de detenerse en seco. 
El mundo a nuestro alrededor se va difuminando progresivamente.


Te vas acercando a medida que ladeas la cabeza ligeramente hacia un lado. 


Mi corazón late desbocado, deteniéndose en seco en cuanto tus labios apenas rozan los míos. 
Sólo un momento. Apenas una suave caricia. 


Te separas. No demasiado. 


Otra mirada. Una mirada que jamás había visto. Y que jamás querría dejar de ver.


Sonríes y me contagias. 


Y entonces llega el momento. 
Nos fundimos en un solo ser. Después de haber esperado tanto. 


Prometo no soltarte nunca.