30 abr. 2012

*~Deliria~*


Alzo la vista y veo que fuera llueve. Suspiro, y el vaho empaña la superficie fría del cristal. Con el dedo, trazo una línea sobre él. Pienso en que podría haber sido una caricia sobre tu nariz, sobre tus labios, recorriendo la línea de tus facciones… y una lágrima resbala por mi mejilla.

No consigo olvidar la primera vez que vi tu rostro. Tu mirada está grabada en mi memoria y dudo que jamás se borre de ella. En medio del cielo nocturno, el brillo de una estrella me hace pensar en tus ojos y sonrío sin darme cuenta.

Recuerdo tu sonrisa y vuelvo a sonreír sin quererlo. Y me muero por estrecharte entre mis brazos mientras el tiempo se detiene.

Me niego a admitir que estoy enamorada, y lo seguiré negando. Aunque sepa, en el fondo, que no tengo excusa, que lo que siento escapa ya de mi propio control.

Lo mejor será olvidar.

Olvidar cuánto te quiero... 



...Así tenga que rasgar mis venas para sacarte de entre ellas.

24 abr. 2012

The Secrets♥

Creo que hoy he pensado demasiado en ti. Probablemente mucho más de lo que debía.
En realidad mucho más de lo que realmente puedo permitirme a mí misma reconocer, incluso tras haberme jactado de haber superado esa etapa.

¿Que en qué he pensado? 

Bajo mi criterio, esa pregunta está de más. Pero tranquilo, algún día lo sabrás. Mientras tanto...

«Hay una cosa que te quiero decir, que es importante al menos para mí.
Toda la noche estuve sin dormir porque una frase de tu boca quiero escuchar…


...Dime que me quieres»


Cuando realmente sepas el verdadero significado de todo esto, estaremos de nuevo en la barca dónde nos dimos nuestro primer beso, tras haberme secado la sangre de mis rotos labios. 
Ya no habrá barreras. No habrá nada. Las noches de insomnio habrán merecido la pena. 
Solos tú y yo. Para un siempre que probablemente ya haya comenzado.

22 abr. 2012

Sleeplessness...


“Cuando cierro los ojos son ya más de las doce.
Demasiados pensamientos me rondan por la mente, pero trato de ignorarlos para dejarme llevar por el sueño.
Abro los ojos, son las tres de la mañana.
¿Qué he estado soñando? ¿Eran escenas de la película que vi antes de irme a dormir? Había partes en las que parecía eso, pero sé que había algo más.
Me duele abrir los ojos, pero sé que a pesar de ello, no voy a poder volver a coger el sueño. Los cierro de todos modos y doy una dificultosa vuelta bajo las sábanas, tratando de no pensar.
Me revuelvo agitado, soy capaz de notarlo porque sigo sin poder dormir profundamente. Vuelvo a mirar el reloj. Ya son las 4 de la mañana.
Siento que te echo de menos, y no quiero sentirlo. Suspiro recordando tu mirada y trato de desterrar ese recuerdo sacudiendo la cabeza, volviendo a cerrar los ojos, mentalizado de que será en vano.
Sueños de duermevela. ¿Por qué a veces son los que más sentido tienen? Salías tú, preciosa, cómo la última vez que te vi. Y me sonreías. No me quejo de que hubiese sido un mal sueño. Me quejo porque no fue más duradero.
Suspiro, despierto ya, resignado, mirando al techo entre la oscuridad de mi habitación, iluminada tenuemente por el reflejo naranja de una de las farolas de la calle, que se cuela por la ventana.
Pienso en cuánto me gustaría que estuvieras a mi lado, dormida, acurrucada contra mí. Imagino cómo sería sentir tu respiración, lenta y acompasada, y a pesar de lo que pudiera parecer, sonrío.
Suena el despertador, que apago inmediatamente para no despertar a nadie más. Disfrutaré de éste instante a solas con mis pensamientos. Ya tendré el resto del día para analizarlo. Pero ahora mismo, pese a necesitar un par más de horas de sueño, en lo único que quiero pensar antes de dar comienzo a la rutina, es en ti.”

Someone, somewhere... right now

17 abr. 2012

Carencias.



Nunca pedí demasiado.
No pedí venir, y sin embargo aquí estoy.
No pedí acogida, y nunca me faltó un techo que me cobijase.
No pedí alimento, y siempre tuve un plato caliente sobre la mesa.
No pedí regalos ostentosos, los que tuve fue porque quisiste dármelos.
 
Mentira. Sí pedí algo.
Sólo pedí un regalo ostentoso.
Cariño. Amor. Complicidad. Comprensión.
Lo único que pedí fue que fuéramos un  equipo; uña y carne.
Pero al parecer tu bolsillo siempre estuvo más lleno que tu corazón.



14 abr. 2012

Dreaming about kisses...


La brisa se enredaba en su pelo, haciendo que de su rostro sólo fuesen visibles sus ojos. Se había quejado un par de veces, pero puesto que la brisa no desistía, se había dado por vencida. Me recreé unos instantes en su mirada; sonriente, entrecerrada por el efecto de la brisa.
Era tan hermosa.
Cada día intentaba retroceder hasta el momento en el que su rostro me pareció el más perfecto que había visto jamás. Nunca lo conseguía. Creo que desde el primer momento en que la vi, siempre estuve enamorado de su risa, de su mirada, de su forma de ser; tan inocente, tan ingenua, tan adorable; pero tan fuerte a la vez. La quería tanto.
Ella habla, cuenta relatos sin parar. Tiene una voz tan dulce. Y siempre me hace reír. He oído que eso es muy importante, y creo que es cierto. Sé que a su lado podré ver siempre el lado positivo de las cosas. Con sus palabras amables, sus sonrisas, sus abrazos.
Sin quererlo, imagino cómo sería vivir con ella. Casarnos y formar una familia. Tendríamos dos niños. Ella ya tiene los nombres y me gustan los que ha escogido. Seríamos buenos padres, de eso estoy seguro. Y tendríamos un monovolumen. Sí, para irnos de excursión los cuatro. Viviríamos en una casa terrera con un fuerte perro guardián y un jardín dónde poder hacer barbacoas, poner una piscina en verano o columpios para los niños…
Un quejido me hace volver a la realidad de golpe. Cuando la miro, veo que está inclinada hacia delante con una mano en la boca.
- Vaya, ya me he vuelto a romper el labio. Los tengo demasiado secos… - se da varios toques con el dedo, el cual se le mancha enseguida de sangre.
- Espera, tengo que tener un pañuelo por aquí… - digo presuroso mientras rebusco en los bolsillos de mi chaqueta. – No te lo toques con el dedo, podrías empeorarlo.
Ella asiente y aparta la mano. Parece doler, aunque no muestra quejas de ello. No suele quejarse demasiado. Es algo que también admiro de ella.
Saco un viejo paquete de pañuelos medio arrugado del bolsillo. Vacío. Maldigo en voz baja mientras lo tiro al aire y dejo que el viento lo arrastre. Ella me mira y suspira, volviendo a llevarse la mano a la herida. En un impulso bastante inusual en mí, me abalanzo y la detengo. Ella me mira sorprendida, se muerde el labio para lamer la sangre, demasiado abundante para una herida tan pequeña, y su rostro se torna en una mueca de dolor, aunque no profiere quejido alguno.
Sin pensarlo, me pego más a ella. Por un segundo pienso que no soy yo el que está actuando. No me reconozco a mí mismo. Pero no me detengo. Algo en mi interior me insta a que continúe, que no pierda ni un segundo más… que ya he callado a mi corazón el tiempo suficiente.
Estiro la manga de la chaqueta hasta que mi mano queda semi oculta dentro y, con el dedo pulgar, doy la vuelta de tal manera que queda recubierto con el reverso. La mano que me queda libre, la apoyo en su cuello para mantenerme firme, y de paso, intentar infundirle seguridad. Ella permanece quieta, petrificada, mirándome con gran sorpresa en los ojos. Poco a poco, con pequeños toques, le voy secando la sangre que sigue brotando, cada vez menos. Intento no mirarla a los ojos, no al menos hasta que no termine. Pero sé que ella me está mirando a mí, puedo sentirlo. Hace que me ponga demasiado nervioso.
Mantengo la calma. La herida cicatriza, pero yo sigo sin alejarme de ella. Retiro la manga de la chaqueta del pulgar, el cual, una vez libre, deslizo con suavidad a lo largo de su labio inferior. Y la miro. Sus ojos apuntan a mi boca. ¿Es deseo lo que percibo en su mirada? Iluso, debo de estar soñando.
Nuestras miradas se cruzan y entonces es cuando me decido. Llegados a este punto, mejor terminar lo empezado. Lentamente, acerco mi rostro al suyo, el cual atraigo a su vez hacia mí con la otra mano, que aún tengo posada en su cuello. Rozo sus labios, tembloroso. Los envuelvo con los míos por un instante. Y entonces siento como todos sus músculos se relajan. No… ¿no está sorprendida? Por algún motivo eso me asusta más y me separo rápidamente, avergonzado de no haber podido contenerme.
Un momento. Sin darme cuenta, ella había puesto una de sus manos en mi costado. Al separarme noto como presiona para que no me aleje. Volvemos a mirarnos. Ella parece indecisa, pero aún así no disminuye la presión de su mano. Sonrío inevitablemente y, sujetándole el rostro con ambas manos, la beso. La beso con ímpetu, dejando salir todos los sentimientos que llevaba guardando desde hacía años, desde que vi su rostro por primera vez, desde que la escuché pronunciar mi nombre sin aún conocernos…
Una lágrima resbala por su rostro y me detengo, preocupado. Nunca la había visto llorar. ¿Era ahora el causante de sus lágrimas? Me sentí despreciable. Pero ella habló rápidamente.
- Lo… lo siento… no te asustes… son… son lágrimas de felicidad… - me miró y me sonrió. Y supe que era cierto. Era la primera vez que la veía llorar, y me alegraba que fuera de felicidad. Le devolví la sonrisa y, una vez más, la besé. Ahora sin miedos, sin inseguridades, decidido. Yo era feliz. Y ver que ella también lo era… eso era indescriptible.


5 abr. 2012

Suicide's note. On a day like today, 18 years ago...

"Para Boddah:
Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado.Esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto.
Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock'n'roll. Me siento increíblemente culpable.Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury , a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase.Lo cual admiro y envidio muchísimo.De hecho, no os puedo engañar, a ninguno de vosotros.Simplemente no sería justo ni para mí.Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar.
A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario.Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente).Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influído y gustado a mucha gente.Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo.Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño
En nuestras tres últimas giras he apreciado mucho más a todo la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustación, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente.Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente.Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste.El típico Piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo.LLena de amor y alegría , confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño.Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza.No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me he convertido yo.Lo tengo todo, todo.Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general...Sólo porque parece que a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva.¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años.Soy una criatura voluble y lunática.Se me ha acabado la pasión, y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor y comprensión. Kurt Cobain.
Frances y Courtney , estaré en vuestro altar. Por favor, Courtney, sigue adelante por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Los quiero.¡Los quiero!"



Kurt Cobain se suicidó tal día como hoy, hace 18 años. Thanks for your music♥