22 abr. 2012

Sleeplessness...


“Cuando cierro los ojos son ya más de las doce.
Demasiados pensamientos me rondan por la mente, pero trato de ignorarlos para dejarme llevar por el sueño.
Abro los ojos, son las tres de la mañana.
¿Qué he estado soñando? ¿Eran escenas de la película que vi antes de irme a dormir? Había partes en las que parecía eso, pero sé que había algo más.
Me duele abrir los ojos, pero sé que a pesar de ello, no voy a poder volver a coger el sueño. Los cierro de todos modos y doy una dificultosa vuelta bajo las sábanas, tratando de no pensar.
Me revuelvo agitado, soy capaz de notarlo porque sigo sin poder dormir profundamente. Vuelvo a mirar el reloj. Ya son las 4 de la mañana.
Siento que te echo de menos, y no quiero sentirlo. Suspiro recordando tu mirada y trato de desterrar ese recuerdo sacudiendo la cabeza, volviendo a cerrar los ojos, mentalizado de que será en vano.
Sueños de duermevela. ¿Por qué a veces son los que más sentido tienen? Salías tú, preciosa, cómo la última vez que te vi. Y me sonreías. No me quejo de que hubiese sido un mal sueño. Me quejo porque no fue más duradero.
Suspiro, despierto ya, resignado, mirando al techo entre la oscuridad de mi habitación, iluminada tenuemente por el reflejo naranja de una de las farolas de la calle, que se cuela por la ventana.
Pienso en cuánto me gustaría que estuvieras a mi lado, dormida, acurrucada contra mí. Imagino cómo sería sentir tu respiración, lenta y acompasada, y a pesar de lo que pudiera parecer, sonrío.
Suena el despertador, que apago inmediatamente para no despertar a nadie más. Disfrutaré de éste instante a solas con mis pensamientos. Ya tendré el resto del día para analizarlo. Pero ahora mismo, pese a necesitar un par más de horas de sueño, en lo único que quiero pensar antes de dar comienzo a la rutina, es en ti.”

Someone, somewhere... right now