21 ago. 2014

Breaking dawn

Se de sobra que muchas de las decisiones que tomo a diario no son las acertadas.
Se que no debería actuar como una niña pequeña cuando las cosas no me salen como quiero.

Y sobre todo se que no debería de echarle la culpa a excusas tales como las hormonas por ello. 

Pero llega un momento en el que ya todo da igual. Ya te acostumbras a no aspirar a nada, a ser conformista. Piensas que puedes llegar a acostumbrarte a renunciar a todo lo que alguna vez te ilusionó, sólo para no volver a salir herida.

Huir del dolor.

Ese momento en el que ya nada te hiere lo suficiente como para derramar una lágrima, cuando te das cuenta de que hace tiempo que no eres capaz de sentir.
Pero en realidad si sientes, porque algo duele.

Y si duele, ¿algún día sanará?

Se que probablemente esté equivocada ahora mismo, que lo haya estado siempre, pero a estas alturas, sigo sin saber actuar correctamente.