31 dic. 2015

2016

Hoy, a parte de un buen año, se cierra con él una buena etapa que probablemente echaré de menos. El primer reto del año se presenta incluso antes de los 12 m&m's, pero la ilusión es mayor que el miedo y confío en que venga cargado de nuevas y buenas experiencias. Nunca hay que dejar de lado el positivismo. Este año ha tenido sus baches, he perdido personas queridas, pero ya he aprendido que tarde o temprano la verdad aflora y las máscaras se caen. Todavía quedan buenas y grandes personas en mi vida a las que cuidar y mimar.
Estos dos últimos años han sido buenos y han ayudado a mejorar en confianza y en autoestima, y estoy segura de que en este nuevo año la montaña rusa no hará más que seguir subiendo. 2016, prometes ser un maravilloso año, y confío en ti. El año en el que llegaré a los 24, un paso más cerca del 1/4 de siglo, va siendo hora de que la vida tome un rumbo fijo y más definido. Serás el año en que por fin conozca el amor, aunque no sea el verdadero, me conformaré con eso.
Prometes tantas cosas que te creo capaz de cumplir, que no tengo miedo, sólo expectación.
Bienvenido, año nuevo. No me defraudes.

22 nov. 2015

Fin

Existen sentimientos que forman una pelota la cual llegado el momento te impide respirar.
¿Qué alternativas existen? Provocar el vómito, poner empeño en digerirlos, simplemente ignorarlos...

A veces creemos que expresándolos de algún modo nos puede ayudar a sofocar esta fatiga. Diálogos mentales que nos aceleran el pulso, situaciones probables, seguir enumerando alternativas...

Sólo tengo una cosa que decir, y voy a ser clara y concisa. Se me han quitado las ganas de seguir, porque soy yo la que siempre ha estado ahí, al pie del cañón, para todo. Siempre. Y por mucho que insista la situación no se va a invertir. No puedo estar pendiente de todo, ya me he cansado. Y duele, duele más de lo que probablemente seas capaz de imaginar. Por eso voy a enterrar el hacha.



12 nov. 2015

Shall we dance?

Tengo la fantasía de poder abrazarte cada vez que se me venga en gana.

Imagina un gran salón, sólo para nosotros dos; una pista de baile como las de antes, una canción, un momento infinito entre los dos.


30 oct. 2015

Halloween

Mañana es la noche de las brujas y yo me siento medio muerta desde hoy.

Si tuviera que disfrazarme probablemente me pondría una careta de bruja, un bolso e iría de mí misma.


25 oct. 2015

Sólo un universo

Últimamente imagino con viveza instantes que, hasta ahora, eran sólo un espejismo. Mi piel siente caricias que nunca ha recibido, mis labios sienten besos que jamás han realizado. Realidades alternativas de esos universos en los que estaríamos juntos.

Puedo ver desde fuera como ladeas ligeramente la cabeza hacia la derecha, como tu aliento rebota contra mi rostro mientras te acercas; como, con tus ojos cerrados, apoyas tu mano en mi mandíbula y dejas descansar tu boca sobre la mía.

Puedo cerrar mis ojos en esta realidad y sentir la proximidad de tu cuerpo y como mi piel se eriza con ese simple pensamiento. Como, con tu mano en mis caderas, me atraes hacia ti despacio, pero firme.

Déjame viajar solamente un día a ese universo paralelo, que si bien ficticio, también tan anhelado. Déjame experimentar ese sentimiento tan sólo una vez. Ese escalofrío, ese calambre que entumezca todos y cada uno de mis sentidos y me deje llevar.


18 oct. 2015

Premisas.

Partamos de la premisa de un sentimiento aleatorio, un sentimiento englobado dentro de la zona del amor; más alejado, más cercano, pero encerrado en ese perímetro.

Partamos de hechos aleatorios que se entremezclan sin llegar a constituir un elemento en sí mismo, una pista, tan siquiera un camino.

Partamos de una medida de tiempo; horas, días, meses, años... ¿cuánto tiempo real se necesita para madurar un sentimiento? Para encontrarlo y definirlo, para seguirlo hasta el siguiente punto.

Partamos de una idea. No es tangible, no es certera, no es precisa; ni siquiera es real, pero existe. Desde que existe en el pensamiento puede existir en la realidad, recordemos a Einstein: «Si puedes imaginarlo, puedes lograrlo»

Teniendo el enunciado del caso nos toca escoger el método más efectivo de resolución. Pero hay una parte de la que nadie nos advirtió; no existe una guía, un libro que recoja cada método con su fórmula efectiva. No son problemas de matemáticas, no existen leyes aplicables ni tutor que nos oriente. Sólo disponemos de dos vías: el corazón y la razón. Esos grandes enemigos, esa eterna batalla.

Partamos entonces de que ninguno de los dos ya nos resulta fiable. Entonces...

¿Qué nos queda?



5 sept. 2015

Hoy te devuelvo la mitad

Del recuerdo que se va contigo a otro lugar. 
Solo me queda comenzar, ya no importa la verdad, ni el principio ni el final. 




Para limpiar el alma hay que llorar. 
En este cielo compartido la lección fue haber vivido 

4 sept. 2015

Puedo soñar contigo

No, no me faltan signos de puntuación, no es una licencia; es una afirmación.

Puedo, y pienso permitirme soñar contigo cuando quiera y como quiera.



28 ago. 2015

Asumiré

Asumiré con entereza mi desdicha en el amor,
si ello me condiciona un futuro próspero en el ámbito laboral.

24 ago. 2015

Before the rain.

No te conozco todavía. No se si te llegaré a conocer, puesto que en estos asuntos no he tenido la mejor suerte del mundo. Dicen que el tiempo de espera luego vale la pena, pero lo dice gente que lleva más años que yo esperándote en silencio.

No se cuándo te conoceré, no se si tan siquiera lo haré en esta vida, pero, por si acaso, quiero dejarte unas palabras. Palabras de consuelo para mi propia alma.

¿Habremos nacido en épocas dispares? ¿Me estuviste esperando el siglo pasado? ¿O estarás esperándome en el próximo? ¿Seguirá existiendo gente como nosotros dentro de un siglo? Doy por sentado que serás igual de romántico que yo, que encajaremos a la perfección, que serás de esos que me espere al final de la jornada con una copa de vino, un par de velas, una sonrisa y algo de música. Yo tengo pensado hacer lo mismo contigo.

He asumido que ya no nos escribiremos cartas, no podremos guardar cajas y cajas de declaraciones escritas a mano que podamos enseñar luego a  nuestros hijos, pero eso es lo de menos, ya improvisaremos algo.

No se si deberías ser consciente de las veces al día en que te pienso, en las sensaciones que recorren mi piel cuando imagino tu tacto. Pequeñas chispas, sacudidas eléctricas que tambalean de pies a cabeza todo mi sistema nervioso. Pulso acelerado. Puede que si tardas mucho más en llegar muera de un infarto la primera vez que tan siquiera me toques.

¿En dónde estás? ¿Qué estás haciendo ahora mismo? Espero que al menos estemos compartiendo país, pues yo tengo algo complicado añadir un sello nuevo a mi pasaporte ahora mismo. Puede que también esté dando por sentado que estás solo, igual que yo. A lo mejor no. En tal caso me resignaré, probablemente no haya sabido llegar a tiempo. O el titiritero del destino es un mal nacido que prefiere vernos sufrir antes de unir nuestros hilos.

Puede que me esté anticipando, puede que esté hablando con unos sentimientos en la mano que no sean tan inmutables como pretendo. Pero, a día de hoy, puedo asegurarte que te querré con todas mis fuerzas, te protegeré, seré el colchón que amortigüe tus caídas. Te besaré y abrazaré cada día, a cada momento, lucharé contigo, al igual que yo lucharé aferrada a tu mano.

Simplemente confío en que la tormenta esté terminando ya, que las nubes se disuelvan permitiéndonos avanzar de nuevo, hasta llegar al refugio en el que el otro estaba resguardándose y salir juntos a disfrutar de los rayos del sol.

No te conozco todavía, pero se que te quiero. Llevo años queriéndote en silencio, esperando día tras día, año tras año. No tardes mucho más, por favor. Me da igual que vengas sin caballo, sin casaca, sin sable. Simplemente, ven, para poder continuar este cuento, esta historia, juntos.



16 ago. 2015

Memorias

¿Recordar es bueno o malo?
¿Pensar en el pasado puede ayudarnos a visualizar con más claridad el día de hoy?
¿Es, el mero hecho de plantearte tus propias decisiones, sano y correcto? ¿Adecuado?

Puede que no existan respuestas claras para ninguna de estas cuestiones. Puede que la duda siga desgastando de vez en cuando nuestras propias convicciones. Puede que sea una duda necesaria, o puede que no. Cuando eres del tipo de persona de las que, a lo que se aferra es al paso del tiempo, puede que replantearse dichas dudas no sea un comportamiento del todo saludable. En esencia, la ignorancia suele ser el mejor disuasorio, hasta que el propio tiempo sea el que nos ponga delante ese acontecimiento que en el fondo sabemos que es lo que más deseamos.

Pero nunca se sabe. Así como nuestro propio criterio cambia, nuestro alrededor también lo hace, el madurar es un hecho inmutable e inherente al ser humano, y la naturaleza es sabia después de todo. Y en definitiva, si las cosas no hubiesen pasado como las conocemos, lo más probable es que, a día de hoy, no estuviésemos en donde estamos ahora, el consuelo que nos queda es que a lo mejor estaríamos peor.

Me siento enormemente orgullosa de lo que he conseguido sin ayudas de nadie, del camino que me estoy labrando y de la mujer que puedo llegar a ser con esfuerzo, empeño y dedicación. Por eso destierro esas dudas, alejo los malos pensamientos recordando las aventuras nuevas, las premeditadas y todas aquellas que aún están por venir.

Porque la vida es cambio, y todo cambio tiene su parte positiva, centrémonos en esa.


15 ago. 2015

20 SONGS TAG

¡Hey! ¿Qué es eso? ¿Es un pájaro? ¿Un avíón? ¿Súperman?

NOOOOOOOOOOOOOO

¡ES UN TAG!

Como buena melómana no he podido resistirme a este tag de 20 canciones ♥
Tengo la sensación de que va a ser tan divertido como complicado, pero eso es lo de menos, ¡vamos por la diversión!

GO! GO! GO!

20 SONGS TAG



01. Canción favorita 

Todos sabemos que las canciones favoritas van por épocas. ¿O soy sólo yo? 
A día de hoy tengo un vicio muy muy malo con la canción de los créditos de Breaking Down Part 1.




02. Canción que odias


Creo que no es necesario añadir nada. Solamente que ojalá se estrelle el pu****ro taxi. 



03. Una canción que te pone triste 


Ed me pone triste, pero en el sentido más romántico de la palabra. Melancolía pura y dura. ¿Ñoña yo? ¿Quién ha dicho eso? 



04. Una canción que te recuerda a alguien 


¿Cuenta el hecho que me recuerde a personajes de un libro? Me escuché el disco entero de "Zapatillas" mientras leía los libros de "Chica de 15", por lo que Jess y Fred son lo primero que me viene a la mente con cada canción. 



05. Una canción que te hace feliz


A mi me hacen feliz las canciones que al resto de la humanidad le pone triste, es un hecho. Pero con una imaginación como la mía, toda canción que me haga soñar despierta ya me hace feliz ♥



06. Canción que te recuerda a un momento específico 


El verano que esta canción petó las listas fue el que pasé haciendo las prácticas de Técnico Auxiliar en Diseño Gráfico. Fue un gran mes ♥



07. Te sabes la letra completa 

¡MUCHAS! Así que dejaré esta decisión al modo aleatorio de las canciones que llevo en el teléfono. 


Bien, en verdad creo que me sé el disco entero de "The Black Parade" incluso al revés. My Chemical Romance fue una época muy importante en mis años mozos. 






08. Canción que te hace bailar


¡Viva el Break Dance! Si supiera hacerlo, claro... En mi mente se me da genial.



09. Una canción para dormir 


¿Obvia? ¿No? Ves, lo sabía.
Yume de sugu aeru nee~ Oyasumi nasai. ♫♪



10. Una canción que te guste en secreto

Está bien, está bien, lo confieso; me vuelve loca el tecno-electro de los 90's.





11. Canción con la que te identificas


Letra. No hay más. Creo que esta canción podría ser mi himno de vida ahora mismo. 



12. Del amor al odio

Diría cualquiera que hayan explotado hasta la saciedad en los 40. La primera que se me viene a la cabeza es Rihanna. 




13. Canción favorita de tu CD favorito

Diría que mi CD favorito es "One X" de Three Days Grace, es el que más pongo en el coche (?). Canción favorita de ese CD... 




14. Sabes tocar esta canción

Cambiemos la frase a "sabías tocar esta canción", básicamente, porque hace AÑOS que no toco. Pero en su momento me aprendí "9 crimes" de Damen Rice. Y voy a hacer algo de lo que a lo mejor me arrepiento luego: os voy a dejar el testimonio gráfico. 




15. La quieres cantar en público

He de decir que de esas tengo un par para todos los gustos; para presumir de registro, de potencia, de pulmones... pero creo que la más antigua de esas puede ser "Us against the world" de Westlife.





16. Canción que te recuerda a tu infancia

Echando la vista atrás, puedo asegurar que mi infancia musical se basó en Disney y Mecano(?). Creo que me quedaré con Mecano. 




17. Canción para conducir


No, no por el videoclip, aunque también ha tenido un poquito que ver. 



18. Una canción que a todo el mundo le sorprenda que te guste


En verdad y conociéndome, no se de que se sorprenden. ¡Con lo bonita que es ésta canción! Y lo guapo que era George Michael ♥



19. Canción para tu funeral 


Vale, not really. ¿Pero a que acojonaría? Trolleando después de la muerte. En verdad creo que elegiría "Cancer", de My Chemical Romance, por pegar, pega más. 
"And bury me in all my favorite colours"



20. Una canción para tu boda

Justamente hace un par de días venía hablando con mi madre sobre el tema mientras nos dirigíamos al trabajo, empezó a sonar en el equipo de música y lo tuve cada vez más claro. La canción que le ha arrebatado el primer puesto a "Bailar Pegados" tras llevar más de 10 años en la cúspide:



Con esta canción abriremos el baile mi futuro príncipe y yo ♥ 
Y no está sujeta a modificaciones. 


·•·~FIN~·•·


Y hasta aquí el tag. La verdad es que me he divertido mucho haciéndolo, ha estado bien dar un repaso por mis neuronas más musicales. No estaría mal repetirlo dentro de un par de años para ver cuantos cambios han habido. 

12 ago. 2015

Deseos.

Existen múltiples formas de pedir un deseo.

Estrellas fugaces.
Mirar el reloj a las 11:11
Soplar las velas de la tarta de cumpleaños.
Rituales de la noche de San Juan.
Y más que probablemente me esté dejando en el tintero o directamente no conozca.

Nos hemos aferrado a la idea de algo externo que, si le demostramos la fe, el empeño necesario, puede ayudarnos de vez en cuando a continuar. El debate de si ese sentimiento es necesidad o sociedad mejor dejarlo para más tarde.

¿Es posible aferrarse al destino? ¿Al tiempo? ¿Es necesaria una explicación empírica que reafirme esa fe? ¿O la fe es incondicional?

¿Seríamos capaces de continuar de una forma cabal sin ese apoyo que nosotros mismos nos hemos creado o nos han inculcado de alguna u otra manera? No sabría encontrar una respuesta general, simplemente puedo hablar por mí. Mis deseos van a las estrellas, a esa hora del día, a las velas, a cualquier oportunidad que se presente. Quizá debería luchar un poco más y no dejar que las cosas lleguen solas. Pero la valentía es difícil de desarrollar si no te viene de serie.






Devuélveme el alma si ya no vas a usarla.
Puede que me sirva una vez más.

4 ago. 2015

Quiero romper

Quiero romper.

Quiero terminar esta relación que nos está destrozando a ambos. No, no es por la falta de chispa, ¿ves como sí lo habías notado?. Influye un poco, pero no es el pilar fundamental de esta decisión.

Quiero romper porque ya no me tratas como antes. Echo de menos un abrazo cálido, unas caricias, los besos... 

No digas nada, déjame terminar, estas cosas son como las tiritas, hay que arrancarlas de un golpe. 
Quiero acabar con esto porque siento que ya no me apoyas, me ignoras, mis deseos no evocan nada en ti. 

Frialdad y distancia. Soledad. 

Quiero romper, bajar de este tren que no nos está llevando a ningún sitio, y estoy cansada de andar perdiendo el viaje, me has llevado por caminos en los que hace tiempo que no veo ninguna estación. 

Quiero romper, cortar, dejar esto que tenemos, que en algún momento empezó bien, pero que se ha ido torciendo más y más con el tiempo. 

No es un ultimátum, no quiero escuchar excusas, no quiero vanas promesas, quiero hechos, hechos que contigo no veo a corto plazo. 

Confiaba en ti, te defendía frente al resto del mundo. "Dadle tiempo" decía una y otra vez, "tarde o temprano volverá a hacerme sonreir". Pero no es verdad, no se ha cumplido. He perdido ya la cuenta del tiempo que ha pasado desde la última vez que me sentí feliz de verdad. No recuerdo lo que es ser feliz de verdad. Y me he cansado. 

Quiero romper, Vida, Destino. No me has tratado bien y creo que merezco algo mejor. 

Te deseo todo lo bueno, pese a todo.

27 jul. 2015

Tengo que colgarte, te llamo después.

Y vuelvo a escribir con la luz apagada, estoy sin estar y pierdo la calma.
Huyendo del daño que hacen las palabras.
No miro tus fotos, ni leo tus cartas.


25 jul. 2015

Pasar página

Hablemos de pasar página. La de matices que una sola frase puede contener.

Pasar la página de un libro, de un cuaderno, un post-it; cada uno elige donde va escribiendo su vida, o dónde se la han dejado escrita.

Podemos pasar esas páginas con expectación, con emoción, cuando el final de la que estamos leyendo nos deja con un punto interesante, cuando deseamos averiguar que sucederá a continuación, sin necesidad de ser el final de un capítulo. Al menos esto indica que la trama está siendo buena.

Podemos pasar páginas con hastío, en ese capítulo que se hace interminable, tedioso, aquel que deseas que termine de una buena vez.

Puede que dentro de un mismo capítulo encuentres ambos tipos de páginas. ¿Más interesante? No lo creo. Desgraciadamente nos lamentamos más por estar en las páginas malas que por las cosas buenas que se van intercalando entre párrafos.

Hablemos de pasar página, hablemos de cerrar un capítulo. Una metáfora cuanto menos curiosa de acabar con un sentimiento. Hablemos de lo duro o lo fácil que pueda resultar. Hablemos de las páginas que nos quedan por leer, si pudieras saltártelas por un momento, ¿cuales leerías? ¿lo harías? ¿influirían en tu decisión de cerrar alguno de los capítulos actuales? ¿o crees que estarán en blanco? entonces, ¿qué escribirías en ellas?

Hablemos de comenzar un libro nuevo, de terminar por completo la lectura actual, el valor que eso requiere.

Hablemos, hablemos de lo que quieras, pero hablemos.
















No te necesito para nada, pero te quiero para todo.


20 jul. 2015

Hay un deseo

Hay un deseo que oprime el alma y envenena la razón.

Hay un deseo que lucha por todo y todo teme a su vez.

Un deseo que nos transporta hasta darnos de bruces con la realidad, que es capaz de nublar nuestro alrededor para hacernos ver lo que queremos ver.

Hay un deseo que no prescribe, un delito de amor imperturbable que condena y extasía, del cual somos todos criminales reincidentes.

Puede que en un universo paralelo alguno de los dos tenga el valor necesario para realizar este deseo. O puede que en alguno de dichos universos ni siquiera nos crucemos por el camino. 

Hay un deseo que oprime el alma y envenena la razón, pero alimenta un sentimiento. 

Un sentimiento de dos. 




29 jun. 2015

Without question

And I'd believe in anything were it not for you
Showing me by just existing, only this is true.
I love you
I love you
Without question, I love you.







Jamás me llevaré bien con los instrumentos de cuerda.
Es algo que debería tener asumido ya.

23 jun. 2015

Dame un minuto

Dame un minuto para detener el tiempo y decirte todo lo que quieras saber.

Dame un minuto para parar el mundo y poder contemplarte, memorizar cada facción, cada arruga de tu cara, cada arista de tu mentón.

Dame un minuto para bajarte una estrella y marcarla para que sea siempre nuestra.

Dame un minuto, un sólo minuto, para unir todo y, con el tiempo en pausa, con el mundo inmóvil, llevarte a nuestra estrella y besarte como si fuese la primera y la última vez.

Dame un minuto para quererte, y te amaré siempre.



2 jun. 2015

Into the night we'll be.

Fíjate en esta luz. La puesta de sol tiene un encanto especial. Nunca fui partidaria del naranja, pero ahora mismo es el mejor color del mundo. Solo me deja percibir tu silueta sin detalles, pero resulta suficiente. Incluso ese halo de serenidad que emana de ella, es como si pudiésemos percibir nuestras auras en el mágico instante del crepúsculo.

Las olas rompen a nuestros pies mientras la arena se enreda entre nuestros dedos. Está tibia, suave, absorbe toda la negatividad del día, dejándonos vacíos de malas sensaciones, reseteando nuestro estado de ánimo. He de decir que estar contigo también ayuda.

Las luces del puerto también desprenden ese halo especial. Burbujas de luz inundan el paseo, rompen en la superficie del mar, reflejan esa magia que sólo ocurre una vez al día.

Dame la mano un minuto, corre conmigo sin un rumbo definido. Hasta que la playa termine, pero no te detengas, aprovechemos este instante mágico que nos regala el cielo.

Tropecemos y rodemos por la arena. Entre risas y brisa no nos hará falta nada más, seremos nuestras propias toallas. Recuerdos de verano que perdurarán en nuestras memorias por largo tiempo.

¿Escuchas eso? Puedo escuchar esa melodía que parece hecha para nosotros, entre el tumulto que provoca los fuegos artificiales que ahora mismo revientan sin descanso dentro de mi cabeza.

Ya empiezan a salir las estrellas, va siendo momento de regresar, la noche es joven y tenemos mucho por hacer todavía.


Corazones que laten al unísono. Como uno solo.

31 may. 2015

Relatividad.

La relatividad existe, y no es simple, su complejidad alcanza cotas más allá de nuestra simple comprensión. El tiempo, ese gran desconocido que nos acompaña día tras día, que nos alienta a seguir, nos enseña lecciones y nos termina matando.

Tiempo. Nunca sabremos si lo estamos haciendo bien o mal hasta que sea él mismo el que nos de alguna pista. No hace falta surcar el espacio para comprobar esta relatividad, me resulta suficiente con las constelaciones formadas por esos lunares recorriendo tu piel, sintiendo esa gran explosión de energía al besar todos y cada uno de ellos, al crear con mis dedos trayectorias que podrían haber guiado a perdidos marineros hasta sus puertos.

Pero el tiempo es relativo. ¿Dejaría de envejecer surfeando en tu gravedad? Es un riesgo al que me atendría.





Lo que no te dicen es que cuando vuelve a avanzar, pasa aún más deprisa, para recuperar ese tiempo perdido. 


12 may. 2015

Dame sólo un minuto.

Dame solo un minuto, llevo demasiado tiempo pensando en esto. 

¿Tu cómo estás? ¿Igual de nervioso? Te diré que te tranquilices, que todo saldrá bien. Te lo diré con la intención de creérmelo yo misma de paso. 

Dime que me deje llevar, a lo mejor así logro activar el piloto automático de mi cerebro. Creo que el interruptor se acciona más fácilmente desde fuera. 

Cógeme de la mano, creo que estoy empezando a temblar. Mi pulso, mi voz, todo parece sacudido con violencia por un terremoto. Aunque en el fondo, espero recibir algún temblor sudoroso de vuelta. Irónicamente, me tranquilizaré un poco más. 

Deja que vea esos ojos una vez más para sumergirme en ellos. No bajes la mirada, no la apartes. Un par de minutos solamente. 

Vayamos acercándonos, cerremos los ojos mientras nuestros alientos nos guían por el camino correcto. Hueles a menta. Espero que te hayas acordado de tirar el chicle. No quedaría muy romántico decirlo ahora. 

Suelta mi mano sólo si es para rodearme la cintura. Yo te rodearé el cuello con suavidad mientras la otra descansa en tu pecho. O sujétame el rostro, cualquiera de las dos me valdrá.

Roza mis labios, nota como mi pulso se acelera. ¿Para qué crees que habré dejado mi mano en tu pecho? Bingo. 

Pero espera un segundo, no vayas tan deprisa. Hay tiempo, mucho tiempo acumulado, todo el que necesitemos. La luna aún está baja, vaya si aún queda tiempo. 

30 abr. 2015

A ti, que todavía tienes 15

Si, ya se que no es tu cumpleaños ni ninguna fecha señalada, pero tenía ganas de contarte algo. 
Estás en el 2007 y tranquila, el mundo no se acaba en 2012, falsa alarma. Todavía no has llegado a la era smartphone, cuando conozcas whatsapp vas a alucinar. (Un pequeño inciso. Evita la Blackberry. No caigas en su juego. No es tan fantástica como te ha hecho creer).
Las cosas han cambiado bastante desde el punto de vista en que las conoces. No quiero entrar en muchos detalles, solo puedo decirte que no confíes tanto en la gente, quien menos te lo esperas puede jugarte una mala pasada. Otra cosa, estudia más. Eres una chica lista y tienes capacidad, no seas tan gandulita o acabaras repitiendo con dos asignaturas. 
Ahora vives en casa de papá y la niña es pequeña. Mímala. Dale mucho amor. Ella no tiene la culpa de los errores de los adultos. ¿Que por qué te digo esto? Porque dentro de dos años volverás con mamá y pondrás una larga distancia de por medio. Evítala, de verdad. 

No podrás ir a la universidad, pero eso ya lo tienes asumido. Tampoco sabes bien lo que quieres hacer, pero te llevarás una sorpresa comprobando hasta donde puedes llegar. Estudiarás administración por las tardes y diseño gráfico por las mañanas y durante esos mediodías harás las prácticas con el coche. Será un año duro, pero llegarás a echarlo de menos.

¿Y como estás ahora, con 22 años? Estás trabajando. Si, dando la vara conseguirás un puesto que no esta nada mal. Vas por tu segundo año, así que algo estarás haciendo bien.

Ah, si, en unos tres años te mudarás un poquito lejos, pero en verdad es bastante mejor y tranquilo. Y oye, tienes carnet de conducir, ¡que habrás aprobado a la primera! Pero ten cuidado en la carretera, gastaste toda tu suerte el día del examen. Por cierto, lo siento, no pudiste sacártelo a los 18, pero a los 20 invertiste bien tu beca.

Y te estarás preguntando por tu pequeño corazoncito. Lamento decirte que todavía no has conocido a nadie lo suficientemente especial como para dejarle entrar en él. Te diría que dejaras de hacerte ilusiones tontas a la primera de cambio, pero he de admitir que así es como vas a aprender a sobrellevarlo. Todavía no ha llegado el indicado, eso es todo. Pero ojo, disfruta, que para eso estás en la edad.

También te diré que aproveches a leer todos los libros que se te pongan por delante. Llénate de conocimientos y coge agilidad, te lo pido de veras, pues a día de hoy entre el cansancio y la falta de tiempo apenas podrás leer un libro al mes (con suerte).

Te tengo una mala noticia. Vas a probar el tabaco y te vas a enganchar. Al principio te gustará, te criaste entre fumadores, te sentías predestinada; pero luego querrás dejarlo y te verás incapaz. También lo ves como una vía de escape, y eso no es un buen asunto.

Por cierto, no dejes de ir a caminar, aunque te de pereza. Solo te perdonaré los días en los que haga mal tiempo, pero hazme caso, o llegaras a un peso bastante vergonzoso. Aunque luego lo bajarás en el trabajo, pero pasaras un añito muy acomplejada.

¿Sabes algo bueno? Vas a aprender a decir que no y a tener algo más de carácter. Tampoco te entusiasmes demasiado, vas a seguir siendo una blandengue, pero podrás sacar fuerzas para seguir adelante. Te estas convirtiendo en una luchadora.

Y más cosas buenas, vas a conocer a gente maravillosa que lo dará todo por ti y te querrá sinceramente. Genial, ¿verdad? Aunque te diré que vas a echar de menos a muchas personas que se quedaron atrás en el camino. Pero es inevitable, la vida cambia, nosotros mismos cambiamos mucho. Y más que nos queda por seguir cambiando.

Mamá siempre te ha dicho eso de que nuestra mentalidad cambia muchísimo cuando somos jóvenes; a los 13 una cosa, a los 15 otra, a los 18, a los 20... Bien, es cierto. Yo lo definiría como la etapa de desarrollo de nuestro propio criterio. No digo que termine en un desarrollo consolidado, pero si es verdad que para ello necesitas nuevas experiencias que, por suerte o por desgracia, sólo vas a ir obteniendo a medida que vaya pasando el tiempo. No el tiempo, la vida en general.

Me encantaría contarte todo lo que vivirás en estos ocho años con lujo de detalles, prepararte para que tomes la decisión correcta, para que evites lágrimas y remordimientos, para que rías muchísimo más todavía, pero no puedo, de ser posible, esta carta no existiría. ¿Te acuerdas lo que le decía Dory a Marlin? Aquello de que no podía evitar que le pasasen cosas a su hijo porque se aburriría como una ostra. Pues, pese al contexto, es una gran verdad. Necesitas vivir todo lo que te queda por delante todavía, necesitas todo lo que está a punto de pasarte para llegar hasta el día de hoy. No voy a mentirte, una profunda parte de mi desearía que este tipo de comunicación fuese posible. ¡Lo que daría por oír lo que tiene que decirme nuestra "yo" de 27 años! ¿Crees que tendremos crisis de los 30? ¿Estaremos embarazadas? ¿Casadas? ¿Aún solteras? ¿En el mismo trabajo? ¿En uno nuevo? ¿En el mismo círculo social? Claro que, si pudiésemos contárnoslo, nos cargaríamos el factor sorpresa.

Será mejor que vaya terminando ya, tienes una gran aventura por delante todavía. ¡Que el año que viene conseguirás tu primer trabajillo!
(Ups, se me ha escapado)

Vive, y no te preocupes por el día de mañana, estoy segura de que lo harás bien.


28 feb. 2015

Sweet morning

Inspirar. 
Tu pecho se hincha levemente, dura una fracción de segundo en tensión. Alto y firme.

Espirar.
Levemente desciende de nuevo a su posición original. Noto una caricia cálida y suave en la parte posterior del cuello que me encoge hasta los dedos de los pies y dibuja una sonrisa en mi rostro aún somnoliento. 

Ese vaivén es el que me devuelve lentamente a la consciencia. 

Sin necesidad de abrir los ojos puedo dilucidar lo que sucede a nuestro alrededor. Anoche dejamos la ventana ligeramente abierta, por lo que la brisa mañanera trae un dulce aroma a rocío y un tenue trinar de pájaros se cuela a través de las cortinas, que ondean con suavidad. 
El sol acaba de despertarse; y esos primeros rayos que lentamente van llenando el vacío de la noche tiñen la habitación de un tono amarillo ocre intenso, proyectado a través de la tela de esas cortinas marrones que sólo me gustan una vez al día. 
Noto tu brazo descansando sobre mi cintura y no quiero abrir los ojos aún. 
Noto tu aliento en mi cuello, se que aún sueñas, el leve gorgojeo que escapa de entre tus labios me confirma la teoría. 

En tu lado de la cama, esparcidos por el suelo, están nuestros zapatos, arrancados de los pies sin orden alguno durante la guerra de caricias en la que ambos bandos salieron victoriosos. 
En mi lado de la cama, sobre la mesita auxiliar, descansan tus gafas, que te quité cuidadosamente al darme cuenta de que te habías quedado dormido con ellas puestas. 

Inspiras. 
Espiras. 
Pierdo el hilo de mis pensamientos. 

Giro sobre mi misma con cuidado de no moverme con brusquedad. Ahora tu aliento descansa sobre mi nariz. 
Tan cálido. 
Sigo sin querer abrir los ojos, así el tiempo no avanzará. 
Me acurruco contra tu cuello y extiendes tu mano acariciando mi costado con suavidad, atrayéndome hacia ti con la poca fuerza que la duermevela te deja hacer acopio. 

La luz a través de mis párpados se vuelve más intensa, pero no pienso abrir los ojos. Todavía no, o todas estas sensaciones maravillosas se esfumarán. 

Inspiras hondo. 
Espiras con suavidad.

Un suspiro. 

Quiero quedarme así para siempre. 






*Para una musa que llega, lo hace cuando estoy en el trabajo. No voy a quejarme porque al menos algo ha llegado. 

26 feb. 2015

Febrero, ¡Ay Febrero!

Segunda entrada del mes. Hacía tiempo que no pasaban estas cosas por aquí. 

¿Sabéis una cosa? Un sólo detalle, una sola palabra, puede generar una espiral de auto-flagelación de la que se hace complicado salir. Y cuando eres de esas personas que le da demasiadas vueltas a todo, ya ni hablemos. En realidad tampoco es que sea un detalle novedoso, pero es algo que nunca terminas de superar. Esa parte del cerebro encargada de controlar este tipo de emociones suele ser bastante masoquista. 

En verdad esta semana está siendo complicada de sobrellevar. Trabajo, entorno... situaciones que se confabulan para tirar los ánimos desde un vigésimo piso de cabeza y sin paracaídas, o al menos un colchón debajo que pueda amortiguar el golpe. Luego lees cosas, ves cosas, citas y citas que te hacen detenerte durante un instante y valorar tus propios actos, tus emociones en ese momento. Piensas en el tiempo, en lo poco que haces por cambiar lo que sucede a tu alrededor, en tu falta de valor, de decisión; piensas, pero no actúas a pesar de ello. Y cambias de objetivo, como si viendo la paja en el ojo ajeno, la viga en el propio dejase de doler durante un tiempo. 

Ideas que se agolpan por salir todas al mismo tiempo y ninguna toma la forma suficiente para ser la principal. Detalles inconexos. 
Futuro. 
Agobio por el futuro.  

Si me muriese mañana, o simplemente me durmiese y ya no despertase más; ¿que huella habría dejado? ¿Por qué cosas me recordaría la gente? ¿Quién me lloraría de una forma sincera? Ya se que son pensamientos algo turbios, pero estoy segura de no ser la única a la que esas ideas se le pasan por la cabeza de vez en cuando. Puede que esté tan ciega como para no distinguir esa clase de sentimientos, pues todos dejamos alguna clase de huella, lo que a veces tampoco estaría de más ser consciente de esa clase de cosas. 

Puede que esté pasando por una etapa demasiado emocional, puede que simplemente me haga falta algún tipo de distracción, pero como ya he mencionado en algunas ocasiones, el tipo de distracción que necesito, que creo necesitar, no está presente en mi vida en estos momentos. Y me da miedo estar menospreciando otros aspectos en pos del anhelo por algo que todavía parece no estar definido en mi camino. 

Confío en mí misma y en mi potencial para labrarme un buen futuro, para llegar a ser esa mujer que anhelo desde pequeña. Tal vez me haya tomado demasiado a pecho eso de que si deseas algo con mucha fuerza termina llegando a ti. La famosa ley de la atracción. Lo que, cuando ocurre un par de veces contadas, dudo que sea ley de la atracción, simplemente meras casualidades. ¿Sexto sentido? Pamplinas. 

Hoy leí una cita interesante: «Las intuiciones se tienen o no se tienen». Salvo que, en esta etapa de mi vida, he dejado de confiar en mi instinto y me siento ciega. 

19 feb. 2015

Musas melancólicas. Ya que aparece una, vamos a aprovecharla.

Digamos que últimamente he tenido varios arranques de inspiración que no han llegado a buen puerto... bueno, ¿para qué engañarnos? No han llegado a puerto alguno. 
Puede que haya sido por la confluencia de fechas, por este mes en sí, por lo que nuestro viejo amigo Camilo Sesto decía: 

MELANCOLIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!

Muíltiples factores. 
Corramos un tupido velo. 

Pero creo que he sacado cosas de provecho. Ha pasado San Valentín y estamos en la recta final de los carnavales. Algunos me dicen que porqué no salgo más de fiesta o porqué no me desmeleno. Bien, me he dado cuenta de que en realidad no quiero. ¿El motivo? Quizás el esperar me haya hecho subir demasiado el listón de mis expectativas. Quizás me he encerrado en mi misma más de lo que creía. Quizás, tan sólo quizás, en realidad mis deseos no son los acertados en esta etapa de mi vida. Me siento bien conmigo misma, me siento segura, independiente y creo que bastantes problemas tengo a día de hoy como para buscarme añadidos por cuenta propia. Pero luego... 

Ya se lo que pensaréis; ni yo misma se lo que quiero. 
¿Baja autoestima tal vez? Porque la necesidad de afecto la tengo, pero luego no dejo que cualquiera se me acerque. 
Cierta personita me habló de la presión social, y en parte es así, pero hay presión social en todos lados, creo que por ese lado no estoy preocupada ya a estas alturas. Son mis propias necesidades, mi mente, mis sentimientos, mis deseos, el montón de romances que he leído a lo largo de los años(?), restos de una vida de instituto descafeinada que pasó por mi sin pena ni gloria. 
Puede que sea mi propio carácter el que me sabotea. Puede que me haya aferrado demasiado a esa idea de que el tiempo pone todo en su sitio tarde o temprano y me haya resignado a esperar a que la vida suceda a mi alrededor. Tampoco es que haya tenido mucha iniciativa nunca, y loro viejo no aprende a hablar, pero... igual que en algunos aspectos voy camino de ser la mujer independiente que siempre quise ser, en otros me hubiera gustado ser diferente. Más sagaz, puede que algo menos inocente, más ingeniosa, creativa, saber decir siempre la palabra correcta. Pero supongo que no se puede tener todo en esta vida. 

Ahora mismo he divagado tanto que no recuerdo la idea inicial de este post, pero creo que en alguna manera me he desahogado. Este horrible frío me encoge las neuronas de tal manera que no logro hilar más de una frase coherente, pero se hace lo que se puede. 

En fin, seguiré pensando igual, seguiré echándome a morir en mis etapas melancólicas y más bohemias(?) y cumpliré con mis objetivos diarios. La vida no es lineal y en un momento todo puede cambiar. Es mejor no hacer planes, las sorpresas después de todo son muy agradables. 



Carpe diem!

13 ene. 2015

Me prometí a mí misma.

Me prometí a mi misma que no volvería a ilusionarme. Conseguí olvidar lo que se sentía cuando una mirada, un roce, te provocan un escalofrío de miedo y felicidad al mismo tiempo. Logré sobrevivir ignorando a la esperanza y limitándome a dejar el tiempo transcurrir.

Pero he vuelto a tropezar con una piedra a la que creí patear tiempo atrás. ¿Es el propio camino el que nos lanza las mismas piedras para ponernos a prueba? ¿O soy yo misma, que sin querer la he seguido buscando tras el golpe?

Me prometí a mi misma que no volvería a llorar por ello. Y no he vuelto a llorar, pero la congoja sigue llenando mi pecho al mismo tiempo que sonrío pensando en viejos momentos. Hubo días en los que sonreí entre sollozos y pensé que era un sentimiento fascinante; llorar de tristeza y sonreír de felicidad al mismo tiempo. Pero era demasiado complicado y preferí dejarme enfriar, convertir mi corazón en un trozo de hielo, esperando el momento idóneo, a la persona idónea para ser descongelado.

Me prometí a mi misma que mantendría esa frialdad, que la llevaría con entereza. Aprendí a ver sin observar, aprendí a oír sin escuchar, aprendí a apagar mis esperanzas. Aprendí a insensibilizarme y por un momento creí haberlo conseguido. Hasta el momento en el que volviste a mirarme y sonreíste.

Y todo ese mundo que había tardado tanto en construir se tambaleó hasta los cimientos.

Me prometí a mi misma vetar la entrada de mariposas a mi estómago, pero las condenadas se colaron por algún otro recoveco sin tapar. Y me di cuenta de que, en realidad, nunca se habían ido. Me había prometido a mi misma desconectar la electricidad que me recorría la médula al verte, pero lo único que pude hacer fue disminuir ligeramente su intensidad.

Me prometí a mi misma no volver a confiar en mis sentidos y aquí estoy.


Volveré a caer, y lo sé. Pero, a pesar de todo, ese cosquilleo se siente demasiado bien como para renunciar por completo a él.



11 ene. 2015

2015, be good to me.

Como buen ser humano en posesión de mis facultades mentales y de un blog que no lee ni mi madre, por estas fechas toca hacer balance del año que ya ha pasado y pensar en que hacer durante este nuevo que comienza. 

Primero de todo, ¿soy la única a la que se le ha pasado como un suspiro? Parece que hace una semana el año que despedí fuese el 2013, 2014 nunca existió. Probablemente el trabajo haya influido en esa sensación, cosa de la que estoy enormemente orgullosa y feliz. 

En verdad este último año ha estado plagado de cosas maravillosas. Si echo la vista atrás, todos los recuerdos que me vienen a la mente son alegres y felices: 
- La entrevista de trabajo y mi posterior incorporación al puesto. 
- Un grupo de amigos con el que cada año es mejor que el anterior. 
- Aventuras en la nieve (¡que este año tiene que estar a puntito ya!)
- Retomar el contacto con mi hermana pequeña, por raro y extraño que parezca dicho así. 
- Un verano lleno de playas y tardes aprovechadas al máximo. 
- Conciertos geniales.
- Acampadas de las de perder el sentido. 
- Amores fugaces e intensos que marcan en más de un sentido.
- Retomar viejas amistades que jamás debí de haber descuidado.  
- Dos patitos que me llenan de amor cada vez que los veo. 
- Volver a entrar en mi ropa de antaño ♥
- Unas navidades más alegres que las pasadas, aunque no por ello me resulten menos repulsivas esas fiestas en sí mismas. *mode Grinch on*
- Un fin de año que marcó un antes y un después en mi tolerancia alcohólica (?) 
- Un inicio de año con sábados en los que terminas de discoteca y controlándote ante las copas que se pide el resto por tener que conducir (T_T)
- Conocer y tratar con gente realmente maravillosa. 
- Aprender constantemente cosas nuevas y útiles.

Y lo más reciente ya no entraría dentro de estos puntos porque ya es 2015 (?) *LOL*

Si bien es verdad que ha habido momentos menos agradables, no han sido nefastos, que es algo que agradezco. Y, en realidad, las cosas malas siguen siendo las mismas de años anteriores que se van prolongando, pero que, para bien o para mal, he aprendido a sobrellevar con indiferencia, años de práctica. 
Se con certeza que este año tampoco terminarán, ni el siguiente, ni el otro, por lo que me queda seguir superándome a mi misma día tras día para que, el día de mañana, pueda decir con orgullo que todo lo que tengo y todo lo que soy me lo he ganado a pulso, por mis méritos, mi empeño y mi dedicación. 

He aprendido que no es fácil, que todo lo que deseamos tiene un precio y que nadie va a estar ahí siempre para sacarnos las castañas del fuego. He aprendido que nadie va a estudiar, a trabajar, a vivir por mí, y que esta es la mejor edad para aprovechar en todos los campos posibles. ¿Si digo que me sigo sintiendo como si tuviese 18 significa que mi crisis de los 30 será de órdago?

Por otro lado, tengo grandes esperanzas en este año nuevo. Espero conservar mi puesto de trabajo y seguir llevando una vida, algo austera, pero que me permite llegar feliz a fin de mes. Pienso que tal y como me van las cosas, puedo seguir superándome día a día y seguir subiendo y escalando metas. Que hay tropezones y los habrá siempre, pero no por ello vamos a volver a recular. Parafraseando a Augustus Waters, quiero que esta montaña rusa sólo siga yendo hacia arriba.

Esfuerzo, alegría y optimismo serán mis mantras este año. ¿Y los vuestros?