30 abr. 2015

A ti, que todavía tienes 15

Si, ya se que no es tu cumpleaños ni ninguna fecha señalada, pero tenía ganas de contarte algo. 
Estás en el 2007 y tranquila, el mundo no se acaba en 2012, falsa alarma. Todavía no has llegado a la era smartphone, cuando conozcas whatsapp vas a alucinar. (Un pequeño inciso. Evita la Blackberry. No caigas en su juego. No es tan fantástica como te ha hecho creer).
Las cosas han cambiado bastante desde el punto de vista en que las conoces. No quiero entrar en muchos detalles, solo puedo decirte que no confíes tanto en la gente, quien menos te lo esperas puede jugarte una mala pasada. Otra cosa, estudia más. Eres una chica lista y tienes capacidad, no seas tan gandulita o acabaras repitiendo con dos asignaturas. 
Ahora vives en casa de papá y la niña es pequeña. Mímala. Dale mucho amor. Ella no tiene la culpa de los errores de los adultos. ¿Que por qué te digo esto? Porque dentro de dos años volverás con mamá y pondrás una larga distancia de por medio. Evítala, de verdad. 

No podrás ir a la universidad, pero eso ya lo tienes asumido. Tampoco sabes bien lo que quieres hacer, pero te llevarás una sorpresa comprobando hasta donde puedes llegar. Estudiarás administración por las tardes y diseño gráfico por las mañanas y durante esos mediodías harás las prácticas con el coche. Será un año duro, pero llegarás a echarlo de menos.

¿Y como estás ahora, con 22 años? Estás trabajando. Si, dando la vara conseguirás un puesto que no esta nada mal. Vas por tu segundo año, así que algo estarás haciendo bien.

Ah, si, en unos tres años te mudarás un poquito lejos, pero en verdad es bastante mejor y tranquilo. Y oye, tienes carnet de conducir, ¡que habrás aprobado a la primera! Pero ten cuidado en la carretera, gastaste toda tu suerte el día del examen. Por cierto, lo siento, no pudiste sacártelo a los 18, pero a los 20 invertiste bien tu beca.

Y te estarás preguntando por tu pequeño corazoncito. Lamento decirte que todavía no has conocido a nadie lo suficientemente especial como para dejarle entrar en él. Te diría que dejaras de hacerte ilusiones tontas a la primera de cambio, pero he de admitir que así es como vas a aprender a sobrellevarlo. Todavía no ha llegado el indicado, eso es todo. Pero ojo, disfruta, que para eso estás en la edad.

También te diré que aproveches a leer todos los libros que se te pongan por delante. Llénate de conocimientos y coge agilidad, te lo pido de veras, pues a día de hoy entre el cansancio y la falta de tiempo apenas podrás leer un libro al mes (con suerte).

Te tengo una mala noticia. Vas a probar el tabaco y te vas a enganchar. Al principio te gustará, te criaste entre fumadores, te sentías predestinada; pero luego querrás dejarlo y te verás incapaz. También lo ves como una vía de escape, y eso no es un buen asunto.

Por cierto, no dejes de ir a caminar, aunque te de pereza. Solo te perdonaré los días en los que haga mal tiempo, pero hazme caso, o llegaras a un peso bastante vergonzoso. Aunque luego lo bajarás en el trabajo, pero pasaras un añito muy acomplejada.

¿Sabes algo bueno? Vas a aprender a decir que no y a tener algo más de carácter. Tampoco te entusiasmes demasiado, vas a seguir siendo una blandengue, pero podrás sacar fuerzas para seguir adelante. Te estas convirtiendo en una luchadora.

Y más cosas buenas, vas a conocer a gente maravillosa que lo dará todo por ti y te querrá sinceramente. Genial, ¿verdad? Aunque te diré que vas a echar de menos a muchas personas que se quedaron atrás en el camino. Pero es inevitable, la vida cambia, nosotros mismos cambiamos mucho. Y más que nos queda por seguir cambiando.

Mamá siempre te ha dicho eso de que nuestra mentalidad cambia muchísimo cuando somos jóvenes; a los 13 una cosa, a los 15 otra, a los 18, a los 20... Bien, es cierto. Yo lo definiría como la etapa de desarrollo de nuestro propio criterio. No digo que termine en un desarrollo consolidado, pero si es verdad que para ello necesitas nuevas experiencias que, por suerte o por desgracia, sólo vas a ir obteniendo a medida que vaya pasando el tiempo. No el tiempo, la vida en general.

Me encantaría contarte todo lo que vivirás en estos ocho años con lujo de detalles, prepararte para que tomes la decisión correcta, para que evites lágrimas y remordimientos, para que rías muchísimo más todavía, pero no puedo, de ser posible, esta carta no existiría. ¿Te acuerdas lo que le decía Dory a Marlin? Aquello de que no podía evitar que le pasasen cosas a su hijo porque se aburriría como una ostra. Pues, pese al contexto, es una gran verdad. Necesitas vivir todo lo que te queda por delante todavía, necesitas todo lo que está a punto de pasarte para llegar hasta el día de hoy. No voy a mentirte, una profunda parte de mi desearía que este tipo de comunicación fuese posible. ¡Lo que daría por oír lo que tiene que decirme nuestra "yo" de 27 años! ¿Crees que tendremos crisis de los 30? ¿Estaremos embarazadas? ¿Casadas? ¿Aún solteras? ¿En el mismo trabajo? ¿En uno nuevo? ¿En el mismo círculo social? Claro que, si pudiésemos contárnoslo, nos cargaríamos el factor sorpresa.

Será mejor que vaya terminando ya, tienes una gran aventura por delante todavía. ¡Que el año que viene conseguirás tu primer trabajillo!
(Ups, se me ha escapado)

Vive, y no te preocupes por el día de mañana, estoy segura de que lo harás bien.