31 may. 2015

Relatividad.

La relatividad existe, y no es simple, su complejidad alcanza cotas más allá de nuestra simple comprensión. El tiempo, ese gran desconocido que nos acompaña día tras día, que nos alienta a seguir, nos enseña lecciones y nos termina matando.

Tiempo. Nunca sabremos si lo estamos haciendo bien o mal hasta que sea él mismo el que nos de alguna pista. No hace falta surcar el espacio para comprobar esta relatividad, me resulta suficiente con las constelaciones formadas por esos lunares recorriendo tu piel, sintiendo esa gran explosión de energía al besar todos y cada uno de ellos, al crear con mis dedos trayectorias que podrían haber guiado a perdidos marineros hasta sus puertos.

Pero el tiempo es relativo. ¿Dejaría de envejecer surfeando en tu gravedad? Es un riesgo al que me atendría.





Lo que no te dicen es que cuando vuelve a avanzar, pasa aún más deprisa, para recuperar ese tiempo perdido. 


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