30 oct. 2015

Halloween

Mañana es la noche de las brujas y yo me siento medio muerta desde hoy.

Si tuviera que disfrazarme probablemente me pondría una careta de bruja, un bolso e iría de mí misma.


25 oct. 2015

Sólo un universo

Últimamente imagino con viveza instantes que, hasta ahora, eran sólo un espejismo. Mi piel siente caricias que nunca ha recibido, mis labios sienten besos que jamás han realizado. Realidades alternativas de esos universos en los que estaríamos juntos.

Puedo ver desde fuera como ladeas ligeramente la cabeza hacia la derecha, como tu aliento rebota contra mi rostro mientras te acercas; como, con tus ojos cerrados, apoyas tu mano en mi mandíbula y dejas descansar tu boca sobre la mía.

Puedo cerrar mis ojos en esta realidad y sentir la proximidad de tu cuerpo y como mi piel se eriza con ese simple pensamiento. Como, con tu mano en mis caderas, me atraes hacia ti despacio, pero firme.

Déjame viajar solamente un día a ese universo paralelo, que si bien ficticio, también tan anhelado. Déjame experimentar ese sentimiento tan sólo una vez. Ese escalofrío, ese calambre que entumezca todos y cada uno de mis sentidos y me deje llevar.


18 oct. 2015

Premisas.

Partamos de la premisa de un sentimiento aleatorio, un sentimiento englobado dentro de la zona del amor; más alejado, más cercano, pero encerrado en ese perímetro.

Partamos de hechos aleatorios que se entremezclan sin llegar a constituir un elemento en sí mismo, una pista, tan siquiera un camino.

Partamos de una medida de tiempo; horas, días, meses, años... ¿cuánto tiempo real se necesita para madurar un sentimiento? Para encontrarlo y definirlo, para seguirlo hasta el siguiente punto.

Partamos de una idea. No es tangible, no es certera, no es precisa; ni siquiera es real, pero existe. Desde que existe en el pensamiento puede existir en la realidad, recordemos a Einstein: «Si puedes imaginarlo, puedes lograrlo»

Teniendo el enunciado del caso nos toca escoger el método más efectivo de resolución. Pero hay una parte de la que nadie nos advirtió; no existe una guía, un libro que recoja cada método con su fórmula efectiva. No son problemas de matemáticas, no existen leyes aplicables ni tutor que nos oriente. Sólo disponemos de dos vías: el corazón y la razón. Esos grandes enemigos, esa eterna batalla.

Partamos entonces de que ninguno de los dos ya nos resulta fiable. Entonces...

¿Qué nos queda?