30 mar. 2016

Imagina

«Lo que voy a decirte no es fácil de entender y resulta imposible de admitir, pero si tienes la bondad de escuchar mi historia, si tienes la bondad de confiar en mí, entonces tal vez acabes por creerme, y eso es muy importante, porque eres, sin saberlo, la única persona del mundo con quien puedo compartir este secreto»

Ojalá fuera cierto/Volver a verte
Marc Levy



Todos tenemos la capacidad de imaginar, en diversos contextos, con más o menos frecuencia, con mayor o menor intensidad, pero nadie queda exento. A veces algo nos hace reducir nuestra existencia a imaginar por un período de tiempo; corto, largo; eso nunca lo sabremos. 
A Arthur le costaba concebir que de verdad estaba viendo a Lauren, creía que se estaba volviendo loco y que todo era producto de su imaginación. 

Por otro lado, de un tiempo a esta parte me he sumergido en mi propia imaginación, me he imaginado como sería tu tacto, tu olor, el simple hecho de sentirte cerca y notar como saltan chispas, esa atracción magnética que hará que el resto del mundo pierda su sentido. 

Sólo imaginar puede resultar doloroso, pero la fuerza con la que late mi corazón cuando pienso en ti hace que todo merezca la pena; porque eres real, porque lo que siento también lo es, porque nunca imaginé llegar a sentir lo que siento, tan intenso y tan grande. 

Porque ya no imagino el sentimiento del amor, me has enseñado a sentirlo realmente.




¿Y el secreto? 
Estoy enamorada. 
Lo que a estas alturas ya no es un secreto. 

8 mar. 2016

Metáforas

¿Por qué?
- Partícula interrogativa de la lengua española, siempre acentuada. Expresión del deseo de conocer una explicación sobre el tema al que acompaña -

O sobre más de un tema.

Ahora mismo suena de una forma hueca, como la reverberación de la voz en una habitación vacía. Vacío. Esa es la palabra correcta. Llevo en una habitación vacía tanto tiempo que he terminado acostumbrándome a la ausencia de muebles, sintiendo que ese es el destino que estaba reservado para mi. Sola entre cuatro paredes blancas.

¿Por qué?

No me había dado cuenta de que en cada pared había una ventana, por eso la habitación era tan blanca. Cuando una de esas ventanas se cierra, la ausencia de luz por uno de los flancos te ayuda a ver con detenimiento que es exactamente lo que te rodea, al menos un poco mejor que antes.

Una de las paredes resultó ser de un azul tan claro, que seguía pareciendo blanco si no te fijabas con detenimiento. La ventana cerrada tenía contraventanas clásicas de madera, labradas con paciencia y trabajo, una de ellas más detallada que la otra. Debajo de ella, una mesa. Sólo una mesa. Una rosa malva. Un papel en blanco.

¿Por qué?

El resto de paredes siguen luciendo un blanco cegador mientras dura el día. Cuando caiga la noche todo se volverá negro. ¿Olvidaré los detalles de la ventana? ¿Olvidaré las líneas de la rosa? Su tono exacto entre malva y púrpura.

He de admitir que sigo teniendo miedo a la oscuridad.

Puedo sentarme en el suelo a esperar, encenderme un cigarro mientras pasa el tiempo; llevo esperando inerme toda mi vida. O puedo levantarme y reconocer la habitación, poner en orden los muebles y escribir en ese papel en blanco que por fin se hacia donde voy, que ya se acabaron los porqués.

4 mar. 2016

Para siempre

Quédate conmigo para siempre, si para siempre significa poder despertarte a besos cada día.
Un para siempre en el que la distancia más grande que nos separe sea la que marquen nuestras propias pausas para recuperar el aliento.

Dame un para siempre en el que sean tus manos las que me muestren el camino a seguir; yo te daré un para siempre en el que nunca tengas que avanzar solo.

Quédate conmigo para siempre, construyendo entre sábanas y caricias el futuro que queramos; sin obstáculos, sin barreras, allí en donde el resto del mundo se desdibuje y solo estemos tu y yo.

Dame un para siempre que pierda su significado literal; yo te daré mi felicidad, pues solo existe cuando estás tú.